Fuente (artículo original)
Dodman NH, Brown DC, Serpell JA. (2018). Associations between owner personality and psychological status and the prevalence of canine behavior problems. PLOS ONE. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0192846
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1. ¿Por qué hicieron esta investigación?

A menudo decimos que "los perros se parecen a sus dueños." En los paseos puede verse a una persona tranquila con un perro tranquilo, o a una persona activa con un perro enérgico. Pero si esa impresión es solo una sensación o algo que aparece en los datos es otra cuestión.

Este estudio se centró exactamente en eso. Los investigadores usaron datos de encuestas para ver si la personalidad y el estado psicológico del dueño estaban relacionados con los problemas de conducta de sus perros. La pregunta principal era sencilla: ¿Existe una relación estadística entre los rasgos de personalidad del dueño y las conductas problemáticas del perro—como agresividad, ansiedad o ladridos excesivos?


2. ¿Cómo se hizo el estudio?

El estudio se basó en encuestas a un gran número de dueños de perros. Se preguntó a los dueños sobre su propia personalidad y estado psicológico.

Por ejemplo, las preguntas incluían:

  • Tiendo a preocuparme mucho.
  • Me pongo nervioso o irritable con facilidad.
  • Disfruto estar con gente.
  • Tiendo a actuar de forma planificada.

A partir de estas respuestas, el equipo analizó la personalidad del dueño en varias dimensiones. Prestaron especial atención al neuroticismo (tendencia a preocuparse y sentirse ansioso), la extraversión y la responsabilidad. También evaluaron el estrés reciente y el estado de ánimo.

También se preguntó a los dueños en detalle sobre la conducta de su perro:

  • ¿Es el perro agresivo con personas u otros perros?
  • ¿Muestra el perro miedo excesivo en situaciones nuevas?
  • ¿Muestra el perro conducta destructiva cuando se queda solo?
  • ¿Ladra el perro en exceso?

A partir de estas respuestas, los investigadores puntuaron las conductas problemáticas de los perros y las compararon estadísticamente con las puntuaciones de personalidad de los dueños.


3. ¿Qué encontraron?

El análisis mostró varios patrones claros.

Dueños más neuróticos

Cuando los dueños declaraban más preocupación y altibajos emocionales, sus perros solían mostrar más conductas problemáticas. Agresividad, ansiedad y conductas relacionadas con el miedo aparecían a menudo juntas.

Esto sugiere que el temperamento del dueño y la conducta del perro pueden no ser del todo independientes. No demuestra que el dueño "causara" la conducta.

Dueños más extravertidos

Los dueños a quienes les gustaba estar con gente y eran más activos tendían a declarar menos conductas problemáticas en sus perros. Un estilo de vida activo puede dar a los perros más estimulación y experiencia social.

Estrés y bajo estado de ánimo

Cuando los dueños declaraban alto estrés o bajo estado de ánimo, las puntuaciones de conducta problemática de sus perros tendían a ser también más altas. De nuevo, es una asociación, no una prueba de causa y efecto.


4. ¿Por qué pueden existir estos vínculos?

Los perros no entienden cada palabra que decimos, pero leen muy bien nuestras expresiones faciales, voz y lenguaje corporal. Cuando el dueño está tenso, su cuerpo y voz pueden cambiar de formas que el perro capta.

El estilo de vida también puede influir. Los dueños ansiosos pueden controlar más al perro o evitar situaciones nuevas. Los dueños más tranquilos pueden exponer al perro a experiencias más variadas.

Cómo interpretamos la misma conducta también varía. Un dueño puede ver unos ladridos como un problema serio; otro no. Así que pueden estar en juego tanto diferencias reales de conducta como diferencias de percepción.


5. Lo que este estudio no nos dice

Fue una encuesta transversal en un momento dado. No podemos decir qué fue primero ni qué causó qué.

  • ¿La personalidad del dueño afectó a la conducta del perro?
  • ¿La conducta del perro afectó al estado de ánimo del dueño?
  • ¿Se influyeron ambos con el tiempo?

Se necesita más investigación para responder a estas preguntas.


6. Qué podemos llevarnos

El estudio nos anima a ver al perro no solo como objeto de adiestramiento sino como parte de una relación. Al mirar la conducta del perro, ayuda tener en cuenta también el estado emocional y el estilo de vida del dueño.

Paseos regulares, una rutina predecible, una voz tranquila y una actitud estable pueden ayudar al perro a sentirse seguro. Esto aplica a personas de cualquier edad.

Al final, el perro y el dueño viven juntos como un equipo. No existen aislados; se influyen mutuamente en un entorno compartido.


En resumen

Los perros no son simplemente "como sus dueños"—son seres que viven en un entorno moldeado por la personalidad y emociones del dueño y que son influidos por e influyen en ese entorno. Entender al perro está también ligado a reflexionar sobre nuestras propias actitudes y forma de vida.


Fuente (CC BY 4.0)
Dodman NH, Brown DC, Serpell JA. (2018). Associations between owner personality and psychological status and the prevalence of canine behavior problems. PLOS ONE. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0192846
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